Un Headless CMS es una reducción práctica de un CMS clásico, es una evolución que nació con el objetivo de hacer compatibles tareas más heterogéneas.
El CMS se encuentra en el backend, es decir, en la parte invisible en la que se trabaja, y está conectado en forma de bloque con el frontend. Para ello el sistema debe vincularlo con una hoja de estilo y según esta, así lo presenta.
Esto simplifica la tarea de redactores, copywriters, redactores SEO, content managers y demás puestos de trabajo en los que se redacta pero no se tienen conocimientos muy sofisticados de sueños. De este modo, pueden ser ellos los que publiquen directamente sin depender de diseñadores. Por lo que las tareas se agilizan y las compañías se vuelven más productivas. Además, este paso también fue relevante para bloggers independientes, autónomos, etcétera.
Pero esto también tiene unos inconvenientes, por ejemplo en el CMS más famoso, WordPress, existe el lenguaje PHP el cual te Permite con muy pocos conocimientos modificar algunos estilos. Todo gracias a que su lenguaje único es PHP y el sistema te da unas instrucciones y las traduce.
Pero… ¿y si pasamos este contenido, con este estilo a otro CMS?
El Headless CMS permite mostrar el contenido que se ha creado en un CMS en otros diferentes sin apenas alterarlo o traduciendo todo de forma correcta. Es decir la parte que gestiona el contenido es solo la parte superficial, la que queda a la vista. Digamos que la prioridad está en la forma y no en el fondo.
El CMS queda sin encabezado, por eso lo de Headless y en su lugar, para realizar la adaptación, existen una API. A esta API pueden acceder páginas webs y aplicaciones para regular el contenido. Bueno, la parte superficial de este.
La conclusión es que el backend y el frontend ya no trabajan a la par en el Headless CMS.
En primer lugar, existe la ventaja de poder distribuir el mismo contenido en más de una edición, por decirlo de algún modo. Es decir, el Headless CMS permite distribuir el contenido desde diferentes plataformas y medios.
¿Por qué? La API que se ha mencionado antes, cuenta con el lenguaje JSON, el cual es capaz, y así está diseñado, de “traducir” de forma automática. O sea, permite que se pueda leer desde diferentes frontends.
Por otro lado, los diseñadores webs tienen grandes ventajas, pues no están sujetos a las limitaciones de cada CMS. El lenguaje de programación no está definido y esto permite nuevas prácticas, como la de crear un app de móvil desde una plataforma diferente.
Es decir, abre un amplio abanico de posibilidades que antes estaban cerradas.
Finalmente, permite realizar actualizaciones de forma independiente. Esto en una empresa de marketing u online es muy útil. Seguro que te ha pasado si eres desarrollador o creador de contenidos. Si un desarrollador está actualizando el diseño web, los copys no pueden crear contenido y viceversa. En cambio, gracias a la separación entre frontend y backend la base de datos y el gestor de contenidos no están ligados.
Como habrás comprobado, todas las ventajas del Headless CMS se basan en la separación entre backend y frontend. Un resumen de todo lo que ello supone:
La API REST es la interfaz del Headless CMS que al contrario de lo que se podría creer, no es muy compleja. REST sigue por completo el estilo de la arquitectura web y es posible comunicarse con ella mediante comandos para acceder a los datos del servidor o modificarlos.
Esta API REST se construye en base a una serie de criterios:
Aunque un CMS headless es todavía algo nuevo, el mercado crece rápido, especialmente cuando ve que todas las nuevas propuestas que se implantan en las compañías y empresas gozan de mayor éxito que los clásicos CMS.
Vamos a ver algunos de los Headless CMS más novedosos del panorama:
StartGo Connection, S.L. ha sido beneficiaria del Fondo Europeo de Desarrollo Regional cuyo objetivo es mejorar la competitividad de las Pymes y gracias al cual ha puesto en marcha un Plan de Internacionalización con el objetivo de mejorar su posicionamiento competitivo en el exterior durante el año 2022. Para ello ha contado con el apoyo del Programa XPANDE de la Cámara de Comercio de Valencia.